El objetivo fundamental es proporcionar a los estudiantes una formación especializada de carácter profesional que les permita el ejercicio de las profesiones de abogado y procurador de los tribunales. Se busca que los alumnos adquieran las competencias, habilidades y conocimientos necesarios para la asistencia jurídica, la defensa letrada y la representación técnica en procesos judiciales y extrajudiciales. Entre los fines específicos destacan: conocer las técnicas de resolución de conflictos, profundizar en la deontología profesional, dominar las técnicas de redacción de escritos jurídicos, la argumentación jurídica y el dominio de la oratoria. Asimismo, se pretende familiarizar al alumno con el funcionamiento de los despachos profesionales, las instituciones del sistema judicial y el entorno socioeconómico de la práctica legal, asegurando que el futuro profesional actúe con responsabilidad, rigor técnico y respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos.